miércoles, 3 de diciembre de 2008

GROSSO MODO (de manera burda)


Con sólo ver tu ropa adivino:
que vienes de frecuentar putas y zorras
o de haber ganado a cartas rodeado de amigos.
te lo advierto cabrito,
no pierdas el tiempo jugando a dardos conmigo,
que ésta diana no es de corcho ni de agujeritos,
donde puedas clavar tus odios, todos infinitos.
Ni me gusta que llegues a casa hediendo a destilería,
que luego no follas bien y sueltas que la culpa es mía.
Que si no tengo garbo, ni espíritu, ni gancho,
¿Qué es lo que tienes tu? Sino vodka en un vaso.
Y no me vengas con flores ni "lo siento princesa"
si tengo platos sucios encima de la mesa
¿Quién coño te has creído?
Que soy tu chacha, tu madre ¿la que friega los lios?
Mira, no me hables... no me hables
que cada vez que dices algo me hierve la sangre
y cada día es lo mismo
más motivos y razones
que me quitan las ganas
de lavarte los calzones.
-¿Qué son esas maletas delante de la puerta,
piensas echarme de casa y darme la patada?
- Para nada colega, la que se marcha de casa, no es otra que la menda
que ha decidido borrar y hacer la cuenta nueva,
que ya está harta de ti y de acumular miseria.
Y con todo dicho, me voy por mi camino
aquí te quedas solito, lo que pedías a gritos.

lunes, 1 de diciembre de 2008

ZONA RESTRINGIDA A PERSONAL NO AUTORIZADO


Qué prohibido me queda el echarte de menos, y que el corazón me de volteretas cuando pienso en ti, pero con que notoria asiduedad me encuentro volando contigo por la fantasía del deseo. Distando mucho de la simple amistad, cuando soñando te robo a mordiscos la boca y te arranco a jirones la piel.
No se me permite si quiera temblar cuando me rozas la mano, ni sentirme la princesa del cuento cuando me estrechas entre tus brazos.
No tengo autorización para enviarte mensajes codificados a través de una mirada, pero en la noche, gasto a gemidos tu nombre, mientras te imagino deslizándote sobre mi piel comiendome los senos, arañandome las caderas, provocándo la fiebre en mi cuerpo.
Pero me han denegado el permiso hasta de meterte mano en los vaqueros para llegar a lo más profundo y besar tu cuello a chupetones en cualquier callejón oscuro.
Y estuve tan cerca de tu boca, que hasta pude sentir tus palabras entrechocando con mis labios, el peso húmedo de tu aliento en mi nariz. Pero cuando abrí los ojos, y te observé mirándome desde lejos, extraño, supe que existía un cordón policial "Do not cross" que nos separaba el uno del otro, y comprendí que si alguna vez soñé en hacerte sentir mío, sólo quedaría ahí, entre mis sueños.

viernes, 28 de noviembre de 2008

FRANKENSTEIN



-¡Está vivo! -Le gritaron a Frankenstein.- ¡Vivo!

Mi corazón que para ese entonces, era más como un muerto viviente, un espectro o un alma en pena, un músculo que sólo latía lo justo, para mantenerme con vida. Y cuando yo creía que ya no había esperanza alguna... Levantan fusibles, le dan a la luz, y la vieja instalación eléctrica padece una subida de tensión de las que no se registraban en años.

Engrasamos ventrículos y soldamos aurículas, comprobamos sus sístoles y su diástole, su ritmo cardíaco era algo lento, pero nada que no se pueda solucionar con un poco de ejercicio, mucho cariño y nada de reposo.
Estuvimos arrancando telarañas, sacudimos el polvo acumulado de años, limpiámos toda la zona del corazón, la hidratámos a base de palabras, gestos y miradas, y, ¡oh! cuándo estábamos abrillantándolo, nos dimos cuenta de que, aquellas cicatrices que tanto daño hicieron en el pasado, no eran más que pequeñas betas blancas que afeaban su aspecto externo, cuando por dentro se encontraba en plena forma, así que oscurecimos la zona afectada con el rojo de tus labios y conseguimos un aspecto fenomenal.

¡Adiós al abrigo! Este año le quito la bufanda de lana, las pantuflas de tela y la bata de guatiné y le animo a salir de casa, porque este año, a mi corazón le han puesto un radiador de última generación. Sólo necesito recordar tus manos entrelazadas con las mías y aquellas risas de madrugada en la habitación, para ponerlo en marcha y hacerle entrar en calor.
Y después de todo este esfuerzo, fíjate, no hay más que verlo. Rebosa salud y alegría, le han devuelto aquel favorecedor color rosáceo, en vez de ese negro luto que llevaba siempre, aún siendo tan joven.
Puede que esta tarde le ponga luces de colores y me lo lleve de paseo por Barcelona, para contarle a toda la ciudad, que mi corazón está navideño, que está vivo y con ganas de amar.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

FALSAS VER/VI -SIONES



Respiro hondo, después de recordar un fotograma de color ambar, gastado por el paso del tiempo.
Abro los ojos y me encuentro en mi habitación, una realidad relativa, que puedo hacer cambiar con solo...
Expiro profundamente y cierro los ojos.


Estamos en la habitación de una casa rural, huele a sábanas limpias y a leña recién cortada quemándose en el hogar. Salgo del cuarto de baño después de una ducha calentita, con un albornoz de algodón blanco atado a la cintura. Tú estás esperándome junto al radiador con una copa de vino tinto en la mano. Llevas puesto aquel jersey azul cielo que tanto te favorece, y aquella fragancia dulzona que dormía todos mis sentidos.
Acepto la copa y el beso. Sentados en el poyete de la ventana, vemos montañas nevadas y una pequeña ciudad escondida que duerme en lo más profundo de su valle. Hay luces de colores y adornos de navidad por sus calles, se escuchan los villancicos de un coro cantando en la plaza mayor y los aplausos de la gente que camina presurosa, haciendo las últimas compras.

Desde una ventana vecina, se ve como toda la familia reunida adornan un arbol de navidad, comen turrón y brindan con champán.
Fuera hace frío y está empezando a nevar, pero nosotros hemos decidido celebrar la navidad, de una forma diferente, estamos de viaje en una habitación calentita y tú desatas el nudo de mi albornoz.
Me besas el cuello y me miras a los ojos, acerco mis manos a tus mejillas y beso tus labios impregnados parcialmente por el vino. Cálidos, suaves, aromáticos, dulces.
Sostienes mis pechos en tus manos y besas los rugosos pezones, los acaricias con el indice y dibujas su forma sobre mi piel, aún caliente por la ducha. Te abrazo fuerte la espalda, me gusta sentir tu torso sobre mi pecho, sentir tus latidos, ese calor sofocante que desprende tu piel al contacto con la mía y me susurras al oído un te quiero, que me hace suspirar de amor.

Me besas por encima del ombligo, besas mi estómago y siento vibrar el corazón en mi útero, emitiendo pequeñas llamadas de socorro que tú pareces comprender a la perfección. Me coges en peso y me echas entre las sábanas. Comenzamos amándonos tan cándidos, que aún con los ojos cerrados soy capaz de sentir tu calor. Me deshago de placer en mi cama y pequeñas gotas transparentes empiezan a surgir de mis ojos. No lo soporto por más tiempo.


Respiro hondo.
Expiro profundamente y recuerdo.


Pero puede que aquel día en la casa rural, al entrar en la habitación, discutiésemos por millonésima vez tu desmedida manera de beber alcohol. Puede que oliése a sábanas limpias y a leña recién cortada quemándose en el hogar, pero si es así no lo recuerdo.

Puede que cuando me ofrecieses la copa de vino y el beso, intentándo acallar mis gritos yo la rechazase, que cuando quisiste besar mi cuello y mis pechos, te apartase de mí violentamente, sin ganas ninguna de sentir tus manos rozándo mi cuerpo.
Puede que no hicieramos el amor de manera encantadora para acabar echos unos fieras devorándonos la piel a mordiscos. Y que, simplemente me pasara la noche en vela, llorando en silencio mordiendo la almohada, mientras tú, a mi espalda te masturbabas desenfrenadamente y escuchase tu respiración entrecortada tan cerca, que me revolviese el estómago de manera repulsiva, mientras todo mi amor se escapa por mi boca en forma de arcada. Gritanto a viva voz en mi mente: ¡Ojala terminen las puñeteras vacaciones de una vez!

viernes, 3 de octubre de 2008

EL PRISIONERO


Por el mes era de mayo, cuando hace el calor,
cuando canta la calandria y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados van a servir al amor;
Sino yo, triste cuidato, que vivo en esta prisión,
que ni se cuando es de día ni cuando las noches son,
sino por una avecilla que me cantaba al albor;
Matómela un ballestero ¡Déle Dios mal galardón!
Cabellos de mi cabeza lléganme al corvejón,
los cabellos de mi barba por manteles tengo yo,
las uñas de las mias manos por cuchillo tajador.
Si lo hacía el buen rey, hácelo como señor,
si lo hace el carcelero, hácelo como traidor.
Mas quien agora me diese un pájaro hablador,
siquiera fuese calandria, o tordico o ruiseñor,
criado fuese entre damas y avezado a la razón,
que me lleve una embajada a mi esposa Leonor:
que me envíe una empanada no de trucha, ni salmón,
sino de una lima sorda y de un pico tajador:
la lima para los hierros y el pico para la torre.
oídolo había el Rey, mandóle quitar prisión.

viernes, 26 de septiembre de 2008

OLVIDARTE

Olvidarte será fácil, ya lo sé.
Tengo apenas que dejar de ver el mar
Y cegarme ante la luz de las estrellas
No ver llegar la luna detrás de un cristal.

Olvidarte será fácil, ya lo se.
Tengo apenas que arrancarte de mi piel
Y cerrar a tiempo puertas y ventanas
No ver llegar la noche, ni el amanecer.

Olvidarte será fácil,
tengo apenas que taparme los oídos
a los cantos de las aves y al murmullo penetrante de los ríos
Olvidarte será fácil, te lo digo
Es cuestión de no escuchar a mis latidos.

Olvidarte será fácil, ya lo sé
Tengo apenas que matar un sentimiento
Y tapar el sol entero con un dedo
Cambiar mi corazón por uno de papel.

Olvidarte será fácil,
tengo apenas que taparme los oídos
a los cantos de las aves y al murmullo penetrante de los ríos.
Olvidarte será fácil te lo digo
Es cuestión de olvidar que he nacido.


Francisco Céspedes

lunes, 8 de septiembre de 2008

YO SOY LA ULTIMA PALABRA



Aun no está todo dicho, terminarás tu Odisea creyendo lo contrario, que eres capaz de sumergirme en mares de confusión y arrastrarme por ciénagas de aguas estancadas y pestilentes por donde navegas continuamente a la deriva, con el fin de envenenar mis sentidos para conseguir tus propósitos, a toda costa. Pero cuando hayas acabado de maltratar mi mente con tu lengua bífida y viperina, cuando hayas terminado de castigar mi cuerpo a base de latigazos, dejándome la piel en carne viva y hayas saciado tu sed de venganza, el estúpido que hay plantado delante de tuyo, no volverá a derramar ni una sola lágrima más por ti.


Porque a día de hoy éste estúpido ha despertado, y se ha cansado de ser el trapo sucio con el que siempre limpias tu alma. Me he cansado de levantar castillos de arena que derrumbas con el aire de tu melena. Hoy soy yo el que castiga, el que te desea cien años de soledad maldita, cien años de alcoba vacía, cien años de pura desdicha. Me voy, lejos de ti, y no te odio, te dedico toda mi indiferencia, sólo se odia lo amado y todo mi amor se ha terminado.


La niña de ojos grises que me había robado la calma, dos témpanos de hielo azul donde solía danzar mi alma.
La niña de ojos tristes sin brillo, luz ni esperanza, no juega más con mi vida, no manda más en mi cama.